La Calidad de la
Misericordia
Peter Brook
Shakespeare nunca utilizó sus
personajes para anunciar sus pensamientos, sus ideas.
Nunca impone su mundo al mundo que deja
aparecer.
Nunca juzga, daba multitud infinita de
puntos de vista con su correspondiente plenitud de vida, dejando las
preguntas abiertas tanto a la humanidad como a la inteligencia del
espectador.
Para hacer una pieza de Shakespeare le
puedes poner todo el fuego del mundo, pero si falta un tempo general,
un ritmo irresistible que llevase de una escena a otra. Yo aún no
había aprendido que eso era la base de todo el teatro isabelino y,
así, empezó un largo periodo de descubrimiento.
Una obra de Shakespeare debe ser
representada como una gran frase sinuosa, sin que acabe nunca hasta
el mismísimo final.
Como guiones de películas, donde cuando
oyes las bobinas girar, se produce un movimiento con el que se capta
la atención del espectador;
éste tiene que mantenerse hasta el
final del ultimo plano. Lo que permite liberarse de la naturaleza
cerrada del decorado, que tan importante era en aquella época.
la luminosidad necesita de la sombra
de la oscuridad para volverse real, pues así, cuando finalmente
todos los malentendidos de la historia felizmente parecen llegar a
buen termino, una figura sombría aparece en el horizonte.
Las últimas canciones están teñidas
de melancolía, expresan cómo el verano da paso al invierno, y el
final de la obra queda en suspenso, con un vaso inolvidable: “tú
por ese camino, nosotros por este camino.”
la obra se divide claramente en tres
partes. Primero, un melodrama sobrio que es casi una tragedia.
Después, se produce un cambio repentino a la radiante inocencia. E,
igual de inesperadamente, en una tercera parte, a la desolación y la
penitencia gris, pero el final irradia perdón y amor.
Titus
Tito había rondado en mi subconsciente
desde mis días de estudiante. “arte primitivo”
imágenes arcaicas soterradas
profundamente, conferiría Tito una nobleza salvaje.
La obra aguardaba pacientemente el
momento de ser rescatada del olvido.
Convertir una repugnante pieza de gran
guiñol en un instante de belleza inolvidable.
El clima de la obra tiene lugar cuando
la Reina pregunta dónde están sus hijos, y Tito responde: ahí...
en ese pastel”.
Se había propuesto convertirlo en un
momento de verdad escalofriante.
Cada obra debe traerse de nuevo a la
vida con los ojos de hoy, Con los ojos del pasado, renovados por un
sentido de la realidad del presente, las obras nos muestran nuevas
formas, nuevas montañas y simas, nuevas luces y nuevas sombras.nos
sorprende no habernos percatado antes de ella.
Las obras de Shakespeare son como
planetas que, en su movimiento infinito, durante un instante se
acercan a nosotros, para luego regresar a su órbita.
Medida por medida
en la obra hay 2 mundos: el refinado
mundo del palacio y la sordidez de los burdeles, las prisiones y la
calle.
Y la clave parecía estar en Brueghel y
El Bosco.
En El Bosco se encuentra el gusto
sublime por lo grosero, la suciedad, la vulgaridad. En Brueghel, la
tensión y el dolor de la Edad Media quedan atenuados por una mirada
en busca de esperanza y significado.
Otelo
Para Otelo, una mujer es símbolo de
pureza, de virgen, la pureza le pertenece a Dios, y una traición de
una esposa. Implica profanas el sacramento. La naturaleza pura de una
mujer casta se manifiesta externamente. Otello implica un choque
entre ideales orientales y occidentales.
En una primera escena, Desdémona se
encuentra rodeada de amigos, charlando y riendo con un encanto social
y un deleite típicamente occidental. A nosotros nos resulta natural
y atractivo.sin embargo, a un observador moro le revela una mujer
contaminada por valores degradados. El terreno para yago está
preparado. Puesto que Shakespeare le fascinaba este tema, crea un
único caso en que todas las facetas humanas de fortaleza y debilidad
se concentran en un personaje: Lear.
El Rey Lear
La Muerte: el fenómeno inaceptable que
no consigue dominar.
También con igual astucia, se percata
de que una división en dos partes es siempre motivo de conflicto.
Una partición en tres contiene un equilibrio natural de las fuerzas.
Ninguno de nosotros nacemos siendo una
hoja en blanco. Hasta en la astrología, con sus diagramas de las
influencias que inspiran en el momento de nacer, vienen a decir lo
mismo. Los griegos lo llamaron “destino”, la palabra hoy es
“genética”. Shakespeare estudió distintas maneras en que un ser
humano nace con límites innatos y cómo, en algunos casos, él o
ella logra superarlos. Es un tema sobre el que Shakespeare indagó
desde Corilano, pasando por medida por medida, hasta la tempestad.
Sófocles llegó a él en Edipo al posicionar a su héroe frente a
una serie cada vez mayor de sucesos de los que debía emerger la
verdad.
¿cómo podía Shakespeare exteriorizar
en Lear el hecho de que el tirano impulsivo y cruel de la primera
escena sea un hombre de una calidad tan recóndita, que necesitemos
seguir con creciente profundidad su camino al autoconocimiento y la
compasión? Desde el principio encontró un recurso – el Bufón-
cuya voz es también la voz de Lear, que él se niega a oír y que,
sin embargo, al mismo tiempo, sabe que tiene razón.
Shakespeare opera com psicólogo,
neurólogo y sociólogo.
El único refugio es también el que
mas teme: la locura.
El reloj de arena
Terminar la frase con “vivir tanto
tiempo, “ nunca… nunca…nunca…” es una apertura a la
eternidad.
Todo sugiere que Shakespeare escribía
gran velocidad, una olla a presión de pensamientos, sentimientos,
memoria y experiencia...
y solo pueden representarlo los actores
de enorme talento donde se une pensamiento y sentimiento.
Mismo, la presión del sentimiento era
mas fuerte que la corrección, quebrantando sus propias reglas.
Un método sin método.
Jazz libre, nunca desorganizado.
Para cualquier compositor, son las
palabras de la canción las que evocan la melodía.
“decir una canción” la pulsación
está ahí, pero la frase tiene un propósito.
Cuando el reloj de arena está
presente, cada partícula de arena que cae nos recuerda cómo, en
esta disciplina especial llamada “teatro” las grandes empresas
pueden fácilmente perder el nombre de “acción”.
En Shakespeare las palabras son como
espermatozoides diminutos.
Sorprendentemente, cuando pensamiento y
sentimiento están perfectamente mezclados, la frase, el sonido o el
gesto m1as inusual se vuelve completamente natural.
Ésta debe ser siempre la prueba.
Cuando en el momento de experimentarlo parece natural, ni siquiera
surge la duda. Nos conmueve de una forma nueva:no hay tiempo para
nada más. Sólo significado. En esto consiste el verso.
El cocinero y un concepto
“hasta un cocinero puede tener una
idea” “ vuelva usted cuando haya desarrollado una idea lo
suficiente como para tener una historia que ofrecerme”
ir mas allá de la ilustración, hacia
la evocación.
No había caos, solo una firme guía:
la sensación de una forma desconocida que nos incitaba a seguir.
Vimos la trampa de los chiste del los
ensayos, todo lo que a la compañía le hacia partirse de risa:
fallaba.
Pero “tras una mala idea, una buena
puede estar aguardando para hacer su aparición”.
Por ejemplo, “ el problema muchas
veces esta en el arranque. El modo en que comenzáis no nos prepara
para la inesperada propuesta que sigue a continuación. Encontramos
la manera de iniciar la obra con un estallido.
Con tanto gozo y energía que
arrastraba al público con ellos. Después de esto, no se podía
fracasar.
A menudo después de un estreno, uno
tiene que seguir trabajando día tras día, sin estar nunca
satisfecho, pero esta vez lo percibíamos: milagrosamente, todo
encajaba.
La vida de una obra teatral empieza y
termina en el momento de la representación. Ahí es donde el autor,
los actores y los directores expresan cuanto tienen que decir.
Si el acontecimiento tiene algún
futuro, eso puede solo hallarse en la memoria de aquellos que
estubieron presentes, y que guardaron un vestigio en sus corazones,
ninguna forma ni interpretación es para siempre. Una forma tiene que
quedar fijada durante un corto espacio de tiempo, luego debe
desaparecer. Conforme cambie el mundo, habrá y debe haber sueños
nuevos y totalmente impredecibles.
Desgraciadamente, en las artes
visuales, el “concepto” reemplaza actualmente a todas las
calidades de las destrezas de ejecución y desarrollo adquiridas con
esfuerzo. En su lugar, las ideas son desarrolladas como ideas, como
proclamas teóricas que conducen a proclamas igualmente intelectuales
y a debates. La perdida no esta en la palabra, sino en el drenaje de
lo que proviene únicamente de la experiencia directa, y que es capaz
de retar a la mente y al sentimiento con la calidad que confiere.
Una sola bombilla encendiéndose y
apagándose ganó un importante galardón porque lo expresaba todo
sobre la vida y la muerte., en realidad, sólo expresaba la idea de
la vida y la muerte.
“Vuelva usted cuando le haya dado a
su idea una forma poderosa”
una forma existe en todos los niveles,
visibles e invisibles, a través de la calidad de su desarrollo y,
más tarde, en el modo en que su significado se transforma.
¿que debemos hacer con ella? Se ha
hecho tanto ya, y se ha filmado tanto, grabado o escrito tan a
menudo, que resulta complicado no empezar buscando algo nuevo y
sorprendente. El futuro de un joven director o directora puede
depender de la repercusión que consiga. La idea es la trampilla que
se abre bajo los pies de todo director. Cualquier escena de
Shakespeare puede vulgarizarse hasta volverla casi irreconocible por
el mero deseo de lograr un concepto moderno.
Por suerte, existe otra manera. Siempre
de forma más sutil aguarda a ser encontrada a través del paciente y
delicado ensayo-error. A los directores se les pregunta: cual es su
concepto? Los críticos escriben acerca de “un nuevo concepto”
como si esta etiqueta pudiera cubrir el proceso. Un concepto es el
resultado y llega al final. Cualquier forma es posible, siempre y
cuando se descubra ahondando cada vez con mayor profundidad en la
historia, el las palabras y en los seres humanos a los que llamamos
personajes. Si una mente dominante impone el concepto de antemano, se
cierran todas las puertas.
La disposicion lo es todo
“hay un mundo en otras parte”
no es solo una puerta que se cierra de
golpe. Es un reconocimiento instintivo de que siempre hay otras
puertas que se abren.
“la disposición lo es todo” “lo
veo como un profundo sentir”, las palabras son tan sencillas i el
significado abre tantas puertas.
Cómo se conjuga esto con la convicción
de que Shakespeare escribía a la velocidad de su pensamiento?
La idea es nunca teorizar. Su profundo
sentido del significado era instantáneo. El acto físico de hablar
enseguida daba vida a todo cuando su pensamiento y su sentimiento
pudieran ofrecer.
A lo largo de los años había
encontrado la respuesta a tantas preguntas, había escuchado tantas
interpretaciones de cada verso, que su actuación era lenta y estaba
totalmente bloqueada por la pálida sobra del pensamiento. Era una
conferencia, no una actuación; como si leyese en alto todas las
notas a pie de página conforme hablaba. Yo tuve una experiencia
similar cuando llevé Hamblet a escena por primera vez. Lleno de
temor y respeto ante este gran reto, estudié concienzudamente cada
análisis pormenorizado del que pude echar mano. Como consecuencia,
no quedó espacio para la intuición, y la producción resultó
pesada.
Al final la precisión lo es todo.
Disposición.
Los actores debían buscar la realidad
del personaje y la verdad humana que ya están contenidas en las
palabras de Shakespeare, aguardando a que la mano pensante y
sensitiva se introduzca en el guante.
Tres puntos suspensivos nunca pueden
ser iguales, es el sello de la presencia de la vida.
Si son bellas, nos seducen y olvidamos
que estas mismas palabras, como el guante, pueden estar llenas o
vacías. Stanislavki nunca empezó con teorías; sólo las formuló
tras una larga carrera de búsqueda. Sin embargo, los estudiantes
creen que pueden empezar por la conclusión.
Al final son solo palabras, sólo
bellas palabras.
Sentir que la vida en cada una de sus
formas, es una experiencia extraordinaria, asombrosa y embriagadora.
El mundo de ensueño es una parte y no
el todo de la existencia.
Y la ultima palabra que escribe
Shakespeare es LIBRE
DEJADME LIBRE
hoy en día estamos empezando a ser mas
respetuosos con el caos. Podemos sentir el tremendo poder dinámico
de las fuerzas cuando se las libera. Y podemos amar y respetar la
extraordinaria calidad de tranquilidad que incluso una vela puede
expresar.
Prospero Se ha adentrado en el caos de
las fuerzas naturales, ha comprobado cómo un hombre puede
dominarlas, mandar sobre ellas y convertirse en una suerte de
superhombre.
Significa eso que se ha convertido en
un hombre libre?
De eso habla Shakespeare: de calidad,
misericordia, libertad; esta trinidad es el acertijo de Shakespeare.
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