La Calidad de la Misericordia Peter Brook Shakespeare nunca utilizó sus personajes para anunciar sus pensamientos, sus ideas. Nunca impone su mundo al mundo que deja aparecer. Nunca juzga, daba multitud infinita de puntos de vista con su correspondiente plenitud de vida, dejando las preguntas abiertas tanto a la humanidad como a la inteligencia del espectador. Para hacer una pieza de Shakespeare le puedes poner todo el fuego del mundo, pero si falta un tempo general, un ritmo irresistible que llevase de una escena a otra. Yo aún no había aprendido que eso era la base de todo el teatro isabelino y, así, empezó un largo periodo de descubrimiento. Una obra de Shakespeare debe ser representada como una gran frase sinuosa, sin que acabe nunca hasta el mismísimo final. Como guiones de películas, donde cuando oyes las bobinas girar, se produce un movimiento con el que se capta la atención del espectador; éste tiene que mantenerse hasta el final del ultimo plano. Lo qu...
Qué cierto!!! ojalá caminemos muchos... aunque a veces vengan ganas de parar, y al parar cueste volver a caminar... he de tener más en cuenta el horizonte!! gracias
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